El turismo de lujo se transforma, priorizando bienestar, conexión con la naturaleza y experiencias personalizadas, según expertos.
El sector del turismo de lujo experimenta una transformación significativa, por medio de la prioridad a experiencias de bienestar, longevidad y una profunda conexión con la naturaleza. Eduardo Aguilera, experto en el tema destacó esta tendencia que valora la renovación personal y la desconexión digital como el verdadero lujo para las nuevas generaciones de viajeros.
La concepción del lujo ha trascendido los bienes materiales para enfocarse en vivencias que promuevan la salud y la conciencia. Las generaciones actuales buscan reconectar con hábitos saludables y con el entorno natural, por lo que se impulsa una tendencia cultural hacia una mayor conciencia. Eduardo Aguilera enfatizó que el silencio y la meditación son elementos de gran valor en un mundo saturado de estímulos.
“Hoy por hoy el silencio, la meditación, el estar aquí y ahora son el verdadero lujo. Ante tanto ruido en la ciudad, ante tanto ruido en redes sociales, es lo que se está logrando con estas nuevas experiencias”, dijo en entrevista con Luis Ramírez en Mundo Inmobiliario.
Esta búsqueda de autenticidad se manifiesta en destinos como Tulum, pionero en propuestas donde la ausencia de luz e internet en la selva se valora. Hoteles como Azulik, con su arquitectura artística y austera, demuestran que la inmersión en un ambiente natural hermoso puede alcanzar precios de ultralujo, entre 30,000 y 40,000 pesos por noche.
Luis Ramírez complementó esta visión al señalar que el nuevo lujo se centra en la experiencia, como “tener un desayuno a la orilla del mar en una palapa con un chef que preparó tus huevos ahí mismo”, en contraste con el lujo ostentoso del pasado.
Bienestar y exclusividad: Las nuevas propuestas del sector
La tendencia hacia la longevidad y el bienestar se consolida con centros especializados y hoteles que integran estos conceptos. Diego Gutiérrez, CEO de Chablé, fue citado como ejemplo de proyectos que combinan antiguas haciendas con la naturaleza para crear experiencias de lujo extraordinarias, donde el precio también confiere un sentido de exclusividad.
“Es el tema de exclusividad, es el tema de que no muchos pueden.”
En este contexto hay propuestas que buscan hacer más accesibles estas experiencias de hiperlujo. Eduardo Aguilera mencionó dos desarrollos clave: un hotel que abrirá en el segundo semestre de este año en la avenida Montejo, con un circuito wellness esencial y tratamientos personalizados para el rejuvenecimiento.
“Sí es una experiencia boutique pero que es mucho más accesible a todos, no los 50,000 pesos por noche que pagarías en otros lugares.”
La otra propuesta está cerca del Museo Azulik en la carretera a Cobá, que destaca por su impresionante arquitectura y solo 20 suites exclusivas. Estas iniciativas buscan ofrecer experiencias VIP que, aunque exclusivas, sean más accesibles para una comunidad más amplia, combinando tenencia, rentabilidad y una visión de bienestar.
Fuente: El Heraldo
