La Presidenta Claudia Sheinbaum destacó que, gracias a la política energética iniciada durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, México pasó de refinar apenas el 30% de la gasolina que consumía en 2018 a cerca del 80% en la actualidad, lo que representa un avance clave en materia de soberanía energética y soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que este cambio fue posible tras revertir décadas de abandono deliberado de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el periodo neoliberal, cuando se buscó desmantelar a las empresas del Estado bajo una visión privatizadora.
Sheinbaum hizo referencia a su reciente visita a la refinería de Tula, Hidalgo, donde inició la instalación de un reactor hidrodesulfurizador de naftas como parte del proceso de modernización de la planta. Recordó que, al inicio del gobierno de López Obrador, esa refinería se encontraba prácticamente detenida.
La Presidenta explicó que, durante años, se optó por exportar petróleo crudo y comprar gasolinas en el extranjero, bajo el argumento de que la refinación no era rentable, lo que dejó al país dependiente del exterior. En contraste, dijo, la estrategia actual apostó por rehabilitar las seis refinerías existentes, adquirir la refinería de Deer Park en Texas y construir la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco.
“Hoy estamos produciendo prácticamente el 80 por ciento de lo que consumimos; en 2018 era el 30 por ciento”, señaló.
Sheinbaum también contrastó que entre 2006 y 2018 Pemex fue fuertemente endeudada, al tiempo que se redujo la producción y la refinación, en medio de múltiples escándalos de corrupción. Afirmó que fueron el pueblo y los trabajadores quienes evitaron la privatización de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Finalmente, la mandataria indicó que, si bien su gobierno reconoce los retos del cambio climático, la política energética contempla una producción petrolera responsable, combinada con un mayor impulso a las energías renovables y con el objetivo de reducir la dependencia del gas natural importado, que actualmente proviene en 90 por ciento de Texas.
Fuente: Polemón
