Los dirigidos de André Jardine se fueron arriba en el marcador de la mano de Patricio Salas, sin embargo, Cruz Azul logró empatar antes de finalizar el primer tiempo
El Club América siempre había procurado una regla eterna: El Estadio Azteca sería siempre su fortaleza donde no importaba el cuadro o la alineación, siempre se buscaba sacar los tres puntos y darle la victoria a la afición. Eso funcionó hace un año cuando derrotaron al Cruz Azul para conquistar su bicampeonato.
Esa norma y esa tradición parece terminar poco a poco. Las Águilas, arropadas por los suyos en una nueva historia en el Estadio Banorte, no pudieron lograr la victoria y empataron 1-1 en una nueva edición del Clásico Jóven ante Cruz Azul, encabezados por Nicolás Larcamón.
El cuadro americanista se mostró bipolar, como si las piernas no hiciera caso a las ideas. Fue al minuto 17 cuando el canterano Patricio Salas con centro de Alejandro Zendejas venció al arquero cementero y de cabeza perforó el arco, un acto que hizo explotar el Coloso de Santa Úrsula.
Las llegadas del América fueron a cuenta gotas ante un Cruz Azul herido tras perder la ida de Concachampions contra Los Ángeles FC. Los de la Noria comenzaron a mover el balón y atacar por las bandas, lo que derivó en el gol del emapate de la mano de Omar Campos.
André Jardine, que durante toda la semana cargó la presión de las versiones que apuntan un “vestidor roto”, mostró un juego conservador y poco espectacular, tratando de defender la mínima, misma que no funcionó. Rodolfo Cota no logró su meta en cero tras defender la meta por la lesión de Luis Ángel Malagón.
Ahora, ambas escuadras, tendrán que reinventarse de cara a la próxima jornada y su juego de vuelta en la Concahampions. Los de Jardine tendrán que medirse ante el Nashville en el Coloso de Santa Úrsula con un marcador global de 0-0, y los de Cruz Azul tendrán que hacer la hombrada e imponerse ante Los Ángeles.
Fuente: El Heraldo
