Banxico abrió la posibilidad de recortes al referencial, lo que sorprendió a los analistas.
La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) está dividida sobre el nivel adecuado para la tasa de interés de referencia, con una inclinación a bajar el referencial, en medio de un entorno con una postura más restrictiva esperada de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y un balance de riesgos inflacionarios sesgado al alza.
Tres de los integrantes ven condiciones para evaluar un nuevo recorte a la tasa de interés, pero dos instaron a actuar con cautela ante un balance de riesgos sesgado al alza, revelaron las últimas minutas de la reunión de política monetaria del banco central.
Analistas estiman que Banxico modificará su guía prospectiva antes de realizar un ajuste a la tasa. El desacople monetario a las acciones de la Fed se haría evidente al cierre de año, ya que se espera que la Reserva Federal suba su tasa en diciembre, mientras que el banco central mexicano apuntaría en la dirección contraria.
La minuta del anuncio de decisión de política monetaria del 24 de septiembre, en la que se determinó por unanimidad dejar la tasa en 6.50 por ciento por tercera ocasión consecutiva, expuso que dos integrantes de la junta valoran retomar los recortes.
Para un miembro, una baja en la tasa sería posible por la evolución reciente de la formación de precios, el apoyo de los determinantes del proceso desinflacionario y la postura monetaria sólida que otorga margen ante los ajustes en las tasas de referencia externas.
Otro añadió que “existen elementos para discutir la conveniencia de realizar un ajuste fino a la baja de la tasa de referencia”, aunque esto no adelanta alguna decisión, sino la apertura a la discusión.
Un integrante contempló que es adecuado mantener la tasa de interés de Banxico en su nivel actual, pero “se podría llegar a valorar la posibilidad de una disminución en la tasa de referencia si las condiciones lo permitieran”.
Por el contrario, un miembro estimó ideal mantener la tasa sin cambios para enfrentar los riesgos para la inflación e instó a mantener un enfoque de cautela, vigilar las expectativas y monitorear las condiciones que se presenten.
Uno más brindó una postura más restrictiva, pues no solo descartó que existan condiciones para hacer un ajuste a la baja, sino que advirtió que podría ser necesario iniciar la discusión de acoplarse al ciclo de alzas de la Fed ante las presiones que se puedan generar en el tipo de cambio.
Sorprende la postura Dovish
Janneth Quiroz, directora de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex, reconoció que lo expuesto en la minuta tomó por sorpresa tanto a analistas como a inversionistas, porque se atribuyó el nivel de 6.50 por ciento como el fin del ciclo de recortes, pero ahora se abrió la puerta a nuevos ajustes.
“Sorprende, sobre todo considerando, por un lado, la postura relativa del Banco de México respecto a la Fed, pero también, por otro lado, por los niveles de la tasa real ex ante de corto plazo que ya cruzó el rango neutral y con un recorte se empezaría a implementar una política monetaria expansiva”, dijo en entrevista con El Financiero TV.
Paulina Anciola e Iván Arias, analistas de Banamex, apuntaron que, si bien la Junta de Gobierno tiene afán de recortar, el margen para el ajuste sería estrecho; no obstante, vieron una probabilidad elevada de que en noviembre se anticipe un recorte para diciembre.
Ahondaron en que Banxico evalúa ampliar el desacoplamiento de las decisiones de la Fed, “postura que consideramos es poco cautelosa y prudente, dado el entorno externo más complejo” e implica un sesgo restrictivo, pero la mayoría de los miembros le resta importancia al valorar un recorte a la tasa.
Analistas de Scotiabank México argumentaron que existe una posibilidad de un recorte en la reunión de noviembre, aunque dicho ajuste está sujeto a una lectura de octubre sin sorpresas al alza en la inflación, así como a un comportamiento ordenado del tipo de cambio.
“Hacia delante, se espera que Banxico mantenga una pausa durante el resto del año, aunque podría abrirse espacio para un recorte adicional si la inflación se mantiene en el rango del 3 por ciento y el tipo de cambio se mantiene en los niveles actuales”.
Algunos miembros de la junta subrayaron que las expectativas de crecimiento económico para este año se revisaron al alza. Incluso, varios aclararon que se anticipa una expansión de la actividad de 1.5 por ciento. “La mayoría comentó que se continúa previendo que persistan condiciones de holgura.
Uno señaló que el balance de riesgos para la actividad económica permanece sesgado a la baja”, evidenció la minuta. Otro señaló que, a pesar de que en este año se espera una mayor expansión que en el año previo, la economía seguirá mostrando debilidad.
Fuente: El Financiero
